martes, 16 de diciembre de 2014

Broche Pingüino con rosa azul

La creación que hoy os enseño es personalizada, y tiene una larga historia detrás. 

Resulta que el marido de Artesanía del Sur Silvia (supongo que muchos conoceréis su blog, sino, podéis hacerlo haciendo click aquí), contactó conmigo para hacerle un regalo a su mujer. Él quería una botellita como las que habéis estado viendo por mi blog con un pingüino dentro y una rosa azul, y me creí capaz de hacerlo, cosa que fue un error por mi parte porque pocas cosas he hecho de fimo, ya que me gusta muchísimo más el fieltro y todo lo relacionado con la costura, así que es a lo que le he dedicado mi tiempo. La cosa, en resumidas, es que metí la pata, porque lo hice y no quedé nada satisfecha con el resultado, y por supuesto no voy a vender algo que no me convenza a mí misma, porque nunca jamás voy a engañar a nadie, eso iría totalmente en contra de mis principios. Por supuesto que no le cobré, ni antes ni después de que me pusiera a tratar de hacer el encargo. La cosa es que cuando le comenté mi problema, y le dije que finalmente no podía hacer el regalo, él fue una maravillosa persona que me comprendió perfectamente y no se tomó a mal nada, ni me dijo absolutamente nada malo, todo lo contrario, de hecho me animó a seguir con la artesanía. Después de esto, como os imaginaréis me sentía mal por la decisión que tomé, y pensé que lo que podía hacer era mandarle un broche con forma de pingüino con una rosa azul, como agradecimiento por haber confiado en mí y por el trato que me dio, para que se lo regalase a Silvia.

Y creedme, he aprendido muchísimo de la experiencia, lo primero es a aceptar que todos tenemos errores, vamos, ¡somos humanos!, y que lo primero es saber aceptar los errores que comete uno mismo. He aprendido que por mucho que haya probado el fimo, no es lo mío, quizá algún día decida volver a intentar meterme en ese mundo, no lo sé, sólo sé que de momento lo único que está en mis planes es seguir cosiendo y aprendiendo más (¡Estoy tomando clases de costura con mi madre!), en resumidas, que todos debemos ser conscientes de nuestras propias limitaciones. Y otra cosa que he aprendido y que es fundamental, gracias a la actitud de Antonio, es que cuando alguien cometa un error se puede ser comprensivo y perdonarlo, sin necesidad de nada más; y se lo agradezco infinitamente, porque sé de sobra que muchas otras personas no habrían reaccionado para nada como él.

¡Bueno, os dejo las fotos del broche en cuestión!







Como ya veis está realizado en fieltro y relleno de algodón. Fue divertido hacerlo porque nunca antes había cosido un pingüino, y creo que quedó bastante simpático. Lo que no se aprecia bien en las fotografías es que le di un poco de colorete en las mejillas, para que las tuviera algo rosadas. Para los que os preguntéis cómo se hace es muy simple, sólo necesitáis una sombra de ojos o un colorete y un bastoncillo :)

Hoy me despido, muy satisfecha por lo que he aprendido y por el final de la historia, porque Silvia ya tiene el broche y le ha encantado, y se lo agradezco todo, tanto a ella como a su marido, que ambos son unas maravillosas personas :) ¡Os deseo lo mejor!

Y si vosotros aún no conoceis el blog de Silvia no dudéis en visitarlo :)

Beatriz

2 comentarios:

Estelle Watson dijo...

¡Qué suerte has tenido! No siempre se encuentran clientes tan comprensivos. No es muy habitual conocer gente que valore el trabajo que hay detrás de una creación hecha a mano... Igual él, al estar casado con alguien que se dedica a ello, ha sabido empatizar y lo ha comprendido, pero repito que no es habitual. Da gusto cuando se tropieza con personas así, que valoran tu trabajo para bien o para mal, porque más que nada valoran la intención, y eso también influye.
El pingüino es muuuuy simpático :D y sí que se notan los coloretes, le quedan muy bien jeje.

.Estelle.

Sandunga Complementos dijo...

Ha quedado muy mono el broche, tiene cara de simpático!!! Me alegro que hayas aprendido con la experiencia y no te hayas venido abajo, hay que aprovechar todas las oportunidades:) siempre se saca algo bueno
Besos, Ángela